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Tala ilegal: el atraco del siglo XXI
Los principales afectados son Amazonas, Sudeste Asiático, África Central y Estados Bálticos
El comercio mundial de madera ilegal mueve miles millones de euros y dólares en el mundo, sin embargo, también supone la pérdida millonaria de ingresos fiscales para todos los gobiernos, amén de los delitos ecológicos y sociales que supone esta práctica tan extendida como criticada. Probablemente todos los dirigentes de los países se muestren contrarios a la tala ilegal, pero lo cierto es, que los mismos que se oponen hacen la vista gorda a estas prácticas tan dañinas para la biodiversidad.

En Rusia, por ejemplo, a pesar de ser responsable de la cuarta parte de la deforestación del planeta, sus dirigentes siempre han asegurado que la tala furtiva apenas roza el 2 por ciento y que se concentra en la frontera con China. Otro ejemplo sería Estonia donde se reconoce un 1 por ciento mientras que los grupos ecologistas de la zona denuncian un porcentaje del 50 por ciento. En Madagascar, toda una reserva ecológica, se han desvastado desde mediados de 2009 más de 20.000 hectáreas de bosques dentro de áreas protegidas y a pesar de las duras advertencias de WWF la deforestación de árboles con maderas tan preciadas como el ébano o el palo de rosa continúan en ascenso. En Indonesia, las asociaciones ambientalistas cifran la tala ilegal en el 88 por ciento.

Pero son los bosques tropicales de centroamérica y sudamérica en los que el crecimiento de esta práctica más asciende y ya representa entre un 20 y un 40 por ciento del comercio internacional de artículos de madera. En lugares como Brasil la tala ilegal ya alcanza el 80 por ciento, mientras el gobierno continúa con políticas poco efectivas. El mismo porcentaje registra Bolivia mientras que en Colombia se sitúa en el 40 por ciento.


Resultado

El efecto de todas estas prácticas está más que documentado en cuanto a desaparición de especies, modificación de ecosistemas, daños irrevesibles en la flora y fauna autóctona, efectos en el calentamiento global, en el cambio climático... ¿Qué hacen los gobiernos? aprueban leyes para evitarlo, sin embargo, en muchos casos carecen de recursos para vigilar su cumplimiento, por eso, la pregunta es ¿para qué se aprueban esas leyes si en muchos casos se hace la vista gorda? como mínimo deberían remover conciencias y apelando al egoísmo innato del ser humano se deberían cumplir por propia supervivencia.

Recientemente la UE ha aprobado un reglamento que prohíbe el comercio de madera obtenida ilegalmente que entrará en vigor en 2012. De su cumplimiento y de la vigilancia del mismo, dependerá la deforestación, principalmente, de Latinoamérica. Otras iniciativas que ayudan son los programas de reforestación como el de la Fundación Guachipelín o el organizaciones como SOS Arboles entre otros muchas...

 

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